Hace unos años, un virus comenzó a recorrer las calles de una ciudad peculiar, perdida en el mundo, llamada Ciudad Gris. Una urbanización de tamaño moderado, familias típicas, días típicos (aunque muy lluviosos.) ¿Quién iba a pensar que una epidemia iba a saltar y convertir a las personas infectadas en muertos vivientes? (...)
Las poblaciones cercanas a Ciudad Gris han sido evacuadas y, las que no, tienen las mejores defensas que uno puede imaginar. Hay agentes, hay cazadores, hay científicos, hay mutantes, hay bestias... e incluso hay fantasmas.
El Gobierno ha comenzado a actuar. ¿Su próxima acción? Matar a todos los mutantes y evitar que el virus se convierta en lo que muchos temen; el fin de la humanidad.
Conectarse

Recuperar mi contraseña

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 37 el Jue Jul 14, 2011 12:51 am.
Últimos temas
» Reinos Infinitos Afiiación normal
Dom Sep 09, 2012 2:54 am por Invitado

» Dangerous Games +18 Afiliación Normal
Jue Jun 28, 2012 6:26 pm por Invitado

» Twilight Saga Rol {Afiliación normal}
Mar Jun 26, 2012 5:58 pm por Invitado

» Saeptum Reformatory {normal}
Mar Mayo 15, 2012 10:20 pm por Invitado

» Claro de Luna (élite)
Miér Abr 25, 2012 4:45 am por Invitado

» Twilight Rol Suiza {Afiliación Élite}Un año ONLINE !!!
Mar Abr 24, 2012 12:08 am por Invitado

» Twilight Rol Suiza {Afiliación Élite}Un año ONLINE !!!
Lun Abr 23, 2012 11:55 pm por Invitado

» Age of Empires and Arts [Normal]
Jue Abr 05, 2012 6:05 pm por Invitado

» Walking Dead RPG [Elite+Normal]
Miér Feb 29, 2012 6:11 pm por Invitado

» BeauxbatonsA
Mar Feb 28, 2012 1:07 pm por QuieroAfiliación

» NEW HOGWARTS (CANNON LIBRES) ELITE
Vie Feb 24, 2012 5:06 pm por Invitado

» La Torre en el Valle Life (Normal )
Lun Feb 20, 2012 8:47 pm por Invitado

»  + Finite Incantatem à vie {Foro RPG Harry Potter -Cambio de botón-}
Jue Feb 16, 2012 12:41 pm por Invitado

» The Fame Monster {¡FAMOSOS!} ¡ACABAMOS DE ABRIR! • Normal
Dom Feb 12, 2012 4:16 pm por Invitado

» { Last Bloody Kiss} ~ Foro Rol de VK ~
Dom Feb 12, 2012 8:50 am por Invitado

» Panem Games {#} Afiliación Normal !
Sáb Feb 11, 2012 10:22 am por Invitado

» Magic Souls [Afiliacion Elite]
Vie Feb 10, 2012 7:08 pm por Invitado

» In The Shadows [Foro Recién Abierto]
Sáb Feb 04, 2012 12:22 pm por Invitado

» Sex, Drugs and Rock & Roll {+18 recien abierto~ Normal}
Sáb Feb 04, 2012 2:29 am por Invitado

» Silencius {Afiliación Normal, recién abierto, pj's libres}
Miér Feb 01, 2012 11:05 pm por Invitado








I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Larissa E. Moreau el Jue Oct 13, 2011 1:21 am

5:35 am. Edificios abandonados, Cuidad Gris.

Cuidad Gris, aquel perverso lugar que parecía querer aniquilar su felicidad, cada día mas abandonada. Entre más tiempo pasaba ahí la cuidad adquiría un mayor aire de misterio, le intrigaba el saber que sucedía realmente, sin embargo muy en el fondo no quería escucharlo. Su padre la conocía, sabía muy bien lo sensible que podía ser en ocasiones, tal vez esa fue la razón por la que no le dijo la verdad e internamente Larissa lo agradeció. Quería engañarse y fingir que todo estaba bien, que aquella solo era una ciudad con una mala racha en el turismo y una economía hecha trisas. Al final terminó creyéndolo, mentirse a si misma siempre resultaba sencillo ya que era capaz de encontrar una justificación razonable para cada cosa que la aquejaba. ¿La razón por la que recorría las solitarias calles? Quería observar el amanecer desde la cima de un edificio. Le habían advertido que no saliera en la noche pero después de tanto tiempo ahí salir a correr en la madrugada se convirtió en una costumbre. Había tres cosas que adoraba acerca de las mañanas: La brisa fresca chocando contra su rostro; la tranquilidad que podía encontrar, pero no aquella que comúnmente invadía la cuidad, no. Le gustaba imaginar que todos dormían y esa era la razón por la que nadie circulaba por las calles; por ultimo tenía la asombrosa vista de los rayos de sol imponiéndose sobre la oscuridad. Era casi simbólico, un equilibrio perfecto entre opuestos, un baile eterno en el firmamento.

Finalmente llegó a aquel edificio, se sentía bien después de correr un largo tramo. El ejercicio siempre fue parte de su vida y en las mañanas le ayudaba a despertar con energía, aunque sus muslos la mataran en ocasiones. Recorrió la fachada en busca de la entrada al callejón, no era la primera vez que se colaba en la azotea y sin duda no sería la última, esa era la única forma en que podía observar la magnificencia del Sol en aquella ciudad. Hacía falta tirar un poco de la escalera de incendios para que esta bajara, la primera vez produjo un chirrido espantoso, es por eso que había decidido dejarla abajo sin importarle que alguien más entrara. Al fin y al cabo, ¿Quién podría hacerlo?

Veinte minutos. Llegó a aquel lugar con tiempo de sobra, había acelerado el pasó para no llegar tarde y al final fue contraproducente. Su iphone le informaba la hora del amanecer y eso solo le aburría aun mas, tener que esperar sin hacer absolutamente nada, caer en la monotonía a pesar de que el premio valiera la pena. Se tiró junto a la barda, no llevaba nada excepto su teléfono y un spray pimienta por si algún asesino decidía cruzarse en su camino. Cuando pensaba en eso le repugnaba de lo que era capaz el ser humano, los psicópatas, violadores, secuestradores, todos eran escoria. Era el único tipo de personas con el que nunca se mostraba indulgente, sería una locura hacerlo. Prefería pensar que existía algo bueno en todas las personas, inclusive que aquellos mencionados eran personas que perdieron de vista la esperanza y se rebajaron a caer en aquellos actos, quizá si alguien les hubiera ofrecido su ayuda…quizá si el ser humano se preocupara menos por si mismo y mas por las personas a su alrededor aquel sería un mundo diferente. Estaba imaginando una utopía…otra vez. Suspiró, aquello no era bueno, tan solo volvía más fuerte la caída. Han pasado tan solo dos minutos y ya se encuentra bastante aburrida, la paciencia nunca fue su fuerte. Pensaba en casa, en como su madre probablemente dormiría hasta medio día y en como su padre no volvería hasta pasadas las 5pm. Sin embargo este último se molestaría mucho si se enteraba de que le desobedeció, no era el comportamiento propio de una señorita.

Decido estirarse aprovechando que seguía caliente por su trote matutino. Se estiró fácilmente hasta tocar las puntas de sus pies. Disfrutaba enormemente de la flexibilidad, sentir sus articulaciones abandonar aquel letargo habitual. Ese dolor característico en sus piernas llevaba bastante sin hacerse presente, ahora podía hacer un Split con facilidad, eso era cosa de principiantes. Volvió a suspirar y mirar el reloj. Cinco minutos, tan solo cinco minutos desde que puso un pie en la azotea, a ella le parecieron horas. Comenzó a tararear una canción deseando haber traído un buen libro para matar el tiempo. Al final cerró los ojos y recargó la cabeza en la pared, relajándose un momento.


Última edición por Larissa E. Moreau el Sáb Oct 22, 2011 10:32 pm, editado 2 veces
avatar
Larissa E. Moreau
Humano
Humano

»Nombre : Larissa Elizabeth Moreau
»Edad : 19
»Celebridad : Clémence Poésy
»Mensajes : 33
»Fecha de inscripción : 10/10/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Aaron Fournier el Vie Oct 14, 2011 12:30 am

¿Alguna vez te has preguntado dónde vive Aaron? De hecho nadie, absolutamente, nadie lo sabe. Corrían rumores por las periferias de Ciudad Gris y media Ciudad Oscura de que nuestro chico vivía Bajo las Tumbas, pero no había nada seguro; incluso, un día, hubo un hombre que lo siguió y nunca volvió a verse.

El hecho era que Aaron era solo un tipo acabando de salir de la adolescencia y, como a cualquiera, le molestaba que lo husmeasen, pero él era Aaron Fournier y no tenía muy buena reputación entre el sector, no desde que su padre desapareció de la nada y él dejó de ser…, bueno, dejó de ser él mismo. Aaron era de los tipos que, aunque no quisieran causar imponencia, lo hacían y a él no le molestaba era lo cierto; a veces era un completo gilipollas con las personas y otras veces se portaba como un caballero, a veces el bicho de la locura le picaba y otras veces era su versión más cercana de ser humano.

* * *

Era temprano aquél día y al decir “temprano”, me refiero a que ni siquiera había salido el Sol o –allí en Ciudad Gris –había empezado a aclarar un poco y a ceder la brumosa oscuridad que albergaba a la ciudad por las noches. No sabría decir exactamente desde qué momento había estado vagando por las calles con las manos dentro de sus vaqueros y un cigarro en la boca, que de vez en cuando retiraba para expulsar el nocivo humo de entre sus pulmones. Paradójicamente, fumar siempre le recordaba a su padre sentado en el salón de su casa, con una pipa en la boca y leyendo el periódico ni siquiera inmutándose de su único hijo dejando su casa por la noche a Dios sabe qué lugar, solo ahí, sentado con la vista fija en un periódico de hacía una semana.

Caminaba sin saber a dónde ir ni qué hacer a esa hora de la mañana, porque, ¡hey!, a las 5:55 am no es que estén de servicio todas las zonas recreativas de la ciudad y tampoco es que Aaron quisiese ir a un lugar muy concurrido –¡bah!, como si fuese posible –. Continuó caminando, fumó un cigarrillo, calentó sus manos con su aliento, hundió sus manos en los bolsillos y repitió la escena una tres veces más, hasta que mientras calentaba sus manos vio un edificio, uno de esos que anteriormente estaban llenos de niños gritones y padres regordetes –¿o era al revés? –, y el bicho de la locura le incitó a subir a la azotea, para –quizá tirarse –ver el panorama o algo por el estilo.

Tirando al asfalto su tercer cigarrillo, se coló por uno de los callejones vecinos al edificio. Aaron divisó ampliamente el lugar, tenía noción de haber pasado por ahí alguna vez en su vida, pero no lo recordaba. Halló una escalera de incendios bastante accesible y, en menos tiempo de lo pensado, logró subir a la azotea… encontrándose algo o, más bien a alguien.

Había una chica rubia –era lo que Aaron podría llamar rubia-fresa –en la mismísima azotea, la joven tenía los ojos cerrados y Aaron solo podía ver su perfil; ella, seguramente, no se había enterado de la llegada del joven –a menos que tuviese un súper-olfato y alcanzara su olor a tabaco –, Aaron con un gesto bastante divertido sobre su rostro y caminando muy despacio se paró al frente de la joven y, ¡vaya sorpresa!: rostro conocido.

―No.
avatar
Aaron Fournier
Mutante
Mutante

»Nombre : Aaron Stephane Fournier.
»Edad : 20 años.
»Celebridad : Gaspard Ulliel.
»Mensajes : 263
»Fecha de inscripción : 27/11/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Larissa E. Moreau el Vie Oct 14, 2011 2:27 am

El piso estaba sucio, el edificio en mal estado pero afortunadamente el olor a podredumbre, que notó al pasar por uno de los departamentos, no lograba alcanzarla en aquel lugar. No le importaba en lo mas mínimo ensuciarse, le parecía ridículo así como pagar cientos de euros por unos jeans era una tontería. La ropa de diseñador no le llamaba particularmente la atención, si, era hermosa y perfectamente confeccionada pero al final era solo ropa, daba igual si terminabas usando una sudadera del supermercado y pants como ella en aquel instante. Respiraba el aire fresco de la mañana, en aquella azotea se notaba distinto al de la calle, mucho más limpio. No como el aire de las montañas considerando que eran tan solo unos cuantos metros sobre el suelo, pero si mucho mejor que el aroma de las calles abandonadas de esa parte de la cuidad. Continuaba con los ojos cerrados porque no quería que nada perturbara su tranquilidad, repasaba una y otra vez recuerdos en su mente, esperando encontrar uno lo suficientemente interesante para no caer dormida y perderse la salida del sol.

Desde que había llegado a Cuidad Gris hacía ya algunos años a ella le parecía que los recuerdos parecían desvanecerse. Recordaba Francia tan solo como una pincelada en el cuadro que era su vida, caminar por Les Champs-Élysées en las mañanas, disfrutar de una taza de café en Le Marais. Todo parecía volverse borroso con el paso del tiempo, esa era la razón por la que de vez en cuando le gustaba leer su antiguo diario, para sentir la sensación de estar en aquel lugar. Había otro recuerdo que repasaba demasiadas veces, aunque ese la perturbaba en cierta forma, no era algo feliz, era una historia con un final amargo. No pudo evitar llevar la mano a su cuello, donde descansaba el relicario que rara vez se quitaba. Era algo que le gustaba conservar en memoria de aquel chico castaño que pareció ser una luz en su pasado. Se estaba poniendo sentimental, demasiado. Soltó el medallón y dio un suspiro bastante largo, mientras desechaba aquellos pensamientos, no era momento de dejarse llevar por la melancolía, no quería hacerlo. No supo cuanto tiempo estuvo de aquella manera, con los ojos cerrados disfrutando de la tranquilidad en la soledad…o al menos eso creía ya que al parecer no era la única en ese lugar.

Escuchó una voz masculina interrumpiendo el silencio, fue apenas un monosílabo “no” aun así un escalofrió recorrió su espalda. Estaba asustada, en primer lugar porque no escuchó a nadie subir, en segunda porque la oscuridad aun dominaba la mañana y por último, tan solo tenía aquel gas pimienta en caso de que quisieran violarla y tirar sus restos al rio. Las cosas no se inclinaban a su favor y no pudo evitar la imagen en su mente de su cuerpo siendo encontrado semanas después. Dudaba de que aunque gritara alguien lograra escucharla, no en esa zona de edificios abandonados y en definitiva, no a esa hora. Por otro lado, quizá estaba exagerando, siendo demasiado pesimista, quizá solo fuera un extraño que tenía el mismo propósito de Larissa. De cualquier manera sujetó con fuerza el pequeño spray y abrió los ojos en busca del dueño de aquella voz. Al inicio no pudo ver demasiado pero poco después logró distinguir una silueta encubierta entre las sombras. Se levantó para acercarse a quien quiera que fuese cuando algo en su interior pareció reconocerlo. Aquel chico castaño le parecía demasiado familiar pero no podían ser posible…esos ojos, eran sus ojos. Se lo atribuyó a una ceguera momentánea pero ahí estaba, justo frente a ella. Entonces se juzgó loca, era la única explicación posible para lo que estaba sucediendo porque fuera lo que fuera, Larissa no creía en fantasmas. No era posible que él estuviera justo frente a ella. Era un delirio, sin duda alguna, nada más que el producto de algún medicamento que quizá tomó por error; su madre era una fan de esconder pastillas en el jugo para que su padre no pensara que su adicción se agravaba día con día. Debía serlo, no existía otra explicación lógica.

―Tú estás muerto―no era una pregunta y en definitiva no era para él. Trataba de hacer que su mente procesara el hecho para saber que hacer a continuación. Después de toda aquella situación parecía imposible. Vio a detalle su rostro, estudiando hasta el más pequeño signo que pudiera convertirlo en otra persona, haciendo que Larissa lo confundiera con alguien más. Su padre le había dicho que él estaba muerto, lo afirmó con total serenidad y una expresión que pocas veces vio en su rostro. Entonces, ¿Cómo era eso posible? ―¿Aaron? ―preguntó, aunque en su interior ya conocía la respuesta.



Última edición por Larissa E. Moreau el Sáb Oct 22, 2011 10:32 pm, editado 1 vez
avatar
Larissa E. Moreau
Humano
Humano

»Nombre : Larissa Elizabeth Moreau
»Edad : 19
»Celebridad : Clémence Poésy
»Mensajes : 33
»Fecha de inscripción : 10/10/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Aaron Fournier el Sáb Oct 15, 2011 10:48 pm

Una vez, mientras leía el periódico y tomaba su té matutino, su padre, sin siquiera despegar sus ojos del viejo periódico, había dicho: “―Cuando piensas que las cosas están aparentemente bien, todo da un giro-” y Aaron le había completado con: “―… y la vida te jode”, segundos después encendió un cigarrillo y salió por la puerta de su pequeña casa. Desde joven –muy joven, a decir verdad –, Aaron había desarrollado su manía por fumar cuando las cosas se jodían en su vida o cuando su padre parecía más absorto de la realidad, incluso, había veces en que fumaba medio paquete diario. Sus amigos lo miraban asombrados, habían quienes pensaban que era un dios del tabaco y otros le decían: “―¡Eh, tío! Calma que te dará cáncer y te morirás.” En efecto, Aaron había muerto, pero no de cáncer.

Estar ahí en esa azotea y ver como el sol emergía lentamente desde el otro lado del mundo le hacía compararse con el mundo, al fin y al cabo, él había emergido de la muerte… o algo así. Pájaros cantaban perezosamente desde los fríos y espeso árboles que rodeaban a Ciudad Gris, sin embargo, ni señal de vida humana se oía alrededor de la ciudad; a veces le llegaban recuerdos de Ciudad Gris antes de ser ocupada por el virus, uno de ellos, por ejemplo, era cuando salía con sus amigos a fumar y llegaba muy tarde –o muy temprano –, recordaba el sonido de los automóviles y colectivos, recordaba el sonido de las santamarías de los locales comerciales abriendo, incluso si aún no había rayo de luz asomándose por el horizonte.

Claro que, también había cosas que no recordaba, gente a la que no conocía y a la vez conocía. Cosas que a veces en sueños le perturbaban. Generalmente soñaba con una jovencita rubia, nunca lo oía hablar, ella solo sonreía con sus hermosos y carnosos labios carmesí, la chica llevaba siempre un vestido azul y un medallón, Aaron, en el sueño, siempre le obsequiaba el medallón y ayudaba a ponérselo, claro que él sabía quién era la niña, luego de preguntar mucho sobre una chica rubia –y que mucha gente dudara, nuevamente, de su salud mental –, lo había descubierto, hacía ya un tiempo. La chica era Larissa y había sido su amiga… o eso decían. Luego de saber un poco más, los sueños fueron progresando y la chica hablaba con un fuerte acento francés, muy similar al suyo, pero no era todo, en los sueños, Larissa crecía y moría.

… y ahora ella estaba ahí, frente a él.

Luego de cometer la peor estupidez de su vida, y no haberse ido cuando se dio cuenta de quién era ella, tuvo un lapsus de shock y locura, donde muchos de sus recuerdos agolparon su mente y una fuerte picazón empezó en su médula. Él y Larissa caminando juntos al atardecer. Él obsequiándole el medallón a Larissa. Él besando en la mejilla a Larissa. Él insultando a Larissa. Él volviendo a ver a Larissa. Él besando a Larissa. Él enfermando. Todos los recuerdos vinieron a él en menos de dos segundos y para cuando Larissa abrió sus hermosos y grandes ojos, ya todo se había perdido. Explicaciones estarían por venir y él no tenía ganas de darlas.

―Mierda ―sacudió su cabeza, ¿por qué había dicho eso? Ugh, caso perdido, tomó aire y muy lentamente pronunció las palabras que desencadenarían una serie de preguntas y respuestas―, digo, sí. Soy yo, Larissa.
avatar
Aaron Fournier
Mutante
Mutante

»Nombre : Aaron Stephane Fournier.
»Edad : 20 años.
»Celebridad : Gaspard Ulliel.
»Mensajes : 263
»Fecha de inscripción : 27/11/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Larissa E. Moreau el Dom Oct 16, 2011 1:48 pm


Era un producto de su imaginación, una alucinación. Debía estar soñando, sin duda, no encontraba otra explicación para poder verlo ahí. Los muertos no volvían de la tumba…¿O si? Se estaba volviendo loca, eso era. Comenzó a jadear agitadamente mientras se sujetaba el cuello, era casi imposible respirar. Estaba en shock, aquel chico había sido una parte importante de su vida. Lo conoció cuando ella acababa de mudarse, comenzaron a hablarse porque él también era francés y al inició Larissa extrañaba demasiado Paris. Él era hijo de un amigo de su padre y pasaba muchas tardes en su casa cuando los adultos se enfrascaban en reuniones. Al principio se dedicaban a hablar de Francia, le gustaba pensar que al abrir las cortinas de su habitación aun podría ver la torre Torre Eiffel. Se volvió su amigo con el pasar del tiempo, pasaban mucho tiempo acostados en el jardín mientras él le leía historias, eran un par de niños sin preocupaciones, o al menos eso parecía. Le regaló el medallón que la rubia usaba en aquel momento, ese relicario de plata que se negaba a quitarse. Recordaba perfectamente aquella tarde, el sonrojo que inundó sus mejillas al ver el regaló, el fuerte abrazó que le dio después de que él besó su mejilla, ese día fue absolutamente perfecto.

Entonces algo pasó con Aaron, no estaba segura de que. Comenzó a fumar cuando tenía tan solo trece años y más de una vez se ganó una reprimenda por parte de Larissa. Después él comenzó a frecuentar a un grupo de chicos y por un momento pareció olvidarse de ella. Cuando se acercaba a saludarlo frente a otros él la insultaba y se alejaba riendo junto a aquellos chicos, sin embargo continuaba buscándola como si nada hubiera pasado, seguían siendo amigos y lo fueron por algún tiempo hasta que las cosas cambiaron un poco. Tal vez fueron las hormonas o la situación en la que se encontraban, solos riéndose bajo la copa de un árbol y completamente mojados por la lluvia, él la había besado. No un beso en la mejilla como antes, no en la mejilla como acostumbraba hacerlo sino en los labios y ella le correspondía, ¿cómo no hacerlo? Aquella situación volvió a repetirse en un par de ocasiones pero antes de que pudieran aclarar las cosas Aaron cayó enfermo. Los doctores parecían no tener idea de que sucedía y su padre le había prohibido verle, sin embargo Larissa continuaba yendo cada tarde al hospital para hablar con él a pesar de que no la escuchara, le leía mientras sujetaba su mano con la esperanza de que despertara en cualquier momento. La última vez que lo vio fue cuando su padre apareció en el hospital, Larissa se negó a irse pero era demasiado delgada y pequeña para representar una verdadera pelea. Su padre se la llevó de aquella habitación sin que pudiera siquiera despedirse. Dos días después le informó que Aaron había muerto y nunca dijo otra palabra del tema.

Muerto, muerto, muerto. No paraba de susurrar esa palabra en voz baja. Estaba sentada en el suelo con la cabeza entre las rodillas esperando que su locura desapareciera, no podía estar ahí, era imposible. Su voz, sus ojos, el hecho de que supiera su nombre. Sabía que no era una alucinación, el mismo se lo había confirmado, realmente estaba frente a ella pero se negaba a creerlo. Era él. Tal vez había alguna explicación lógica, tal vez su padre solo le dijo que Aaron había muerto porque nunca le mostro una pisca de aprecio. Respiró profundamente hasta que logró calmarse, despegó la vista del suelo y se levantó con la intención de irse pero se detuvo, no podía moverse porque en el fondo no quería hacerlo. ―Esto no está pasando…no puede…no―balbuceó en apenas un susurró. Estaba loca. ―Tú estás muerto―dijo nuevamente con mucha más determinación que antes, convenciéndose de que en realidad eso había sucedido, pero entonces ¿cómo era posible que lo estuviera viendo? Necesitaba explicaciones antes de caer en un colapso nervioso. Siempre se había caracterizado por mantener la cordura en los momentos que la necesitaba pero por más que lo intentaba en aquel momento, era algo incapaz de hacer. Los sentimientos y recuerdos parecieron golpearla como si de una bofetada se tratara. Estaba alterada, confundida y sobre todo, ilusionada porque cabía la posibilidad de que él se salvara de aquella misteriosa enfermedad, de que lo hubieran llevado a otro hospital en alguna gran cuidad para lograr salvarlo, tal vez no era una completa demente. Más sin embargo, todas eran teorías. Tan solo estaba segura de una cosa, no quería perderlo otra vez.


Última edición por Larissa E. Moreau el Sáb Oct 22, 2011 10:31 pm, editado 1 vez
avatar
Larissa E. Moreau
Humano
Humano

»Nombre : Larissa Elizabeth Moreau
»Edad : 19
»Celebridad : Clémence Poésy
»Mensajes : 33
»Fecha de inscripción : 10/10/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Aaron Fournier el Miér Oct 19, 2011 10:34 pm

Aaron debió correr cuando pudo, pero no lo hizo. Sí, es cierto, eso ya lo hemos debatido, pero el hecho era que le agradaba no haber escapado y poder volver a ver el rostro que tantas veces le acompañaba en sus sueños; ella era tan perfecta como la recordaba, aunque quizá un poco mayor y, es que claro, hacía ya tres años desde su transformación o, como Larissa decía, su muerte. Su muerte. Jah.

El chico se había levantado por la madrugada sin intención de encontrarse a, podríamos decir que, un viejo amor en la azotea de un viejo edificio en Ciudad Gris, pero las cosas habían pasado y al mal tiempo, buena cara. Tomó aire, inspirando lentamente el aroma del rocío dejado después de la llovizna de la noche anterior; escuchaba, como si fuese la canción de fondo de una película, la voz de Larissa, la notaba un poco exaltada y, es que claro, ¡él estaba muerto!... o algo así. Quería oírla mejor, pero parecía que la locura irrumpía en sus pensamientos y el pitido amenazador empezaba zumbaba en sus oídos cual panal de abejas y de pronto… se apagó.

Aaron empezó a escuchar a Larissa mejor y notar su ansiedad, no le gustaba verla así. Inesperadamente, le tomó de los hombros y la zarandeó un poco, pero sin ánimo de causarle daño, a la vez que con los ojos muy abiertos, la mirada fijamente y le decía ―Ya. Cálmate ―, tenerla ahí le hacía daño y no sabía el porqué. Un hueco, que no había aparecido ni con la muerte de Sasha, se había abierto en su pecho y, él podía decir que, le desgarraba. Larissa estaba ahí, tan perfecta con su medallón en el cuello y clavícula expuesta a los somnolientos rayos de sol que anunciaban la pronta llegada del día.

―Si te calmas, prometo explicarte ―los ojos del chico recorrían todo el rostro y cuello de Larissa y su respiración se había convertido en algo más agitado que cuando recién había llegado a la azotea. ¿Así era como lo ponía ella años atrás? Él, claramente, no lo sabía, pero solo deseaba no haber parecido un estúpido enfrente de ella cuando eran más jóvenes.
avatar
Aaron Fournier
Mutante
Mutante

»Nombre : Aaron Stephane Fournier.
»Edad : 20 años.
»Celebridad : Gaspard Ulliel.
»Mensajes : 263
»Fecha de inscripción : 27/11/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Larissa E. Moreau el Jue Oct 20, 2011 12:13 am

Calmarse, era lo que necesitaba, debía hacerlo…pero no podía. No cuando él se había acercado, no cuando la tomaba por los hombros y la zarandeaba. No es que le produjera alguna clase de daño, sino lo contrario. La estaba tocando, no era solo una alucinación, eso le probaba que era real. Un escalofrío le recorrió la columna al sentir el contacto de las manos con la piel de sus brazos y su mirada inmediatamente buscó sus ojos como si de un imán se tratara. Era penetrante, nunca había sido capaz de esquivar aquella dura mirada. Ese par de ojos azules lograban congelarla y ver todo en su interior, la melancolía y vulnerabilidad de aquel momento. Era él y sin importar que le hubiera sucedido, estaba ahí, frente a ella. Lo abrazó con fuerza, aferrándose a él para que no se desvaneciera y sin la más mínima intención por contenerse, se echó a llorar. Eran demasiados sentimientos agolpándose en su interior y esa parecía ser la única manera para liberarlos.

En parte estaba feliz, completamente. No creía que aquello estuviera sucediendo y aunque Aaron prometió explicarle si se calmaba ella no quería hacerlo, ya había tratado con demasiada fuerza de mantenerse tranquila en el pasado, justo después de perderlo, no iba a hacerlo ahora. Pasaron cerca de cinco minutos en los que solo se escuchaban sus sollozos en aquella azotea, poco a poco había aflojado aquel férreo abrazo de manera inconsciente. Al final las lágrimas cesaron y finalmente pudo ver su rostro, había cambiado un poco de ser aquel adolescente que recordaba aunque seguía conservando aquel toque libertino.

―¿Volviste?―Esa era su única pregunta, si él estaba de vuelta por completo. No era de aquellas personas que se concentraban en el pasado, viviendo una ilusión. ¿Explicaciones? Si, las necesitaba pero no quería que él se viera forzado a dárselas, aun así era la única manera para que su sentido común dejara de decirle que estaba alucinando. Se llevó la mano al medallón preguntándose si recordaría él momento en que se lo había dado. En ese momento una duda se planteó en su mente, ¿Qué tal si él no quería volver a verla? Tal vez se había recuperado semanas después, seguramente solo estaba ahí por error. Le dolía pensar que él quizá no la recordaba por completo, o que en todo caso apenas le importaba, sin embargo era una posibilidad a la que debía enfrentarse. Después de todo ella siempre fue mucho más abierta en cuanto a sus sentimientos, Aaron debía saber que significaba mucho para ella, más la rubia no tenía ni idea de que pasaba por la cabeza del chico. Respiró profundamente para recobrar la cordura y se apoyó contra la pared.
avatar
Larissa E. Moreau
Humano
Humano

»Nombre : Larissa Elizabeth Moreau
»Edad : 19
»Celebridad : Clémence Poésy
»Mensajes : 33
»Fecha de inscripción : 10/10/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Aaron Fournier el Jue Oct 20, 2011 1:22 am

Aaron nunca supo cuando pasó de sostener por los hombros a Larissa a tenerla abrazada y consolándola. Al principio no sabía si abrazarla por la cintura, quedarse estático o retirarla, pero era Larissa y, aunque su cabeza le dijera que se alejara, que estar cerca de ella no era bueno, su corazón –y sus manos –ansiaban rodear la delicada cintura de la susodicha y, por ello, lo hizo. Ella se sentía tan caliente, frágil y, a la vez, tensa mientras lloraba; Aaron, al ser más alto, apoyó su cabeza sobre la de ella y ahí estuvo por más de cinco minutos.

Era bueno sentirla cerca, pero Aaron no sabía muy bien lo que era real y lo que no, no cuando la locura se apoderaba más recurrentemente de su cabeza y la hacía estallar, pero bueno, su cabello olía… olía exactamente a lo que olía años atrás, una extraña mezcla de jazmín y fresas, tan acordes con ella misma. Aaron sentía que podía estar así todo el día, pero entonces ella se separó y él hizo lo mismo, dirigiéndose al borde de la azotea y dándole la espalda a Larissa. Ciudad Gris seguía dormida y él deseó haberlo estado también luego de oír la única pregunta de Larissa. ¿Qué le iba a responder? Él vivía en los alrededores y nunca se había encontrado a ninguno de sus conocidos no infectados con el virus, siempre manteniendo bajas las apariencias y escondiéndose de aquél que pensase que estaba muerto, pero ahora no tenía escapatoria.

―Verás… ―empezó e involuntariamente llevó sus manos cerca de su boca para calentarlas su aliento ―no estoy seguro de que haya vuelto-vuelto, pero debes saber que no me quedaré ―debía alejarla, eso decía su cerebro y aunque él había prometido explicarle sobre su reaparición, ella solo había preguntado eso, no pensaba darle más detalles. No, ella correría peligro.

Sin embargo, el asunto seguía rondando en su cabeza, ¿por qué justo hasta ahora se la venía a encontrar?, y entonces volvió a detallar el medallón que colgaba sobre su cuello y toda cuestión desapareció de su mente, Aaron dio unos cuantos pasos, hasta volver a quedar al frente de ella y tomó el medallón con sus manos, sin poder evitar rozar su pecho con la yema de los dedos. El medallón era una cosa redonda con varios picos intermedios y una ranura aparentemente, según sabía Aaron, había sido un relicario de su madre y algo había dentro de él, pero nunca había podido abrirlo. Volvió a dejarlo sobre el pecho de Larissa y al volver a rozarlo con sus dedos, una corriente eléctrica se extendió por todo su ser e hizo que una farola de la calle estallara. ―Wow ―dijo Aaron y se alejó de Larissa.
avatar
Aaron Fournier
Mutante
Mutante

»Nombre : Aaron Stephane Fournier.
»Edad : 20 años.
»Celebridad : Gaspard Ulliel.
»Mensajes : 263
»Fecha de inscripción : 27/11/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Larissa E. Moreau el Jue Oct 20, 2011 7:44 pm

Él siempre supo cómo mantenerla unida cuando estaba a punto de quebrarse en pedazos. Cuando Larissa lloraba podía abrazarlo y llorar sin importarle ninguna otra cosa alrededor, era una pared en la que podía recargarse cuando las cosas se ponían difíciles, un muro que le impedía caer al vacío. Incluso cuando él era quien provocó aquella crisis nerviosa al reaparecer cuando debería estar muerto. No la mal entiendan, no se quejaba en lo absoluto, ¿cómo podría? Recuperarlo fue algo que nunca creyó posible a pesar de que más de una vez había soñado con eso, por eso le costaba creerlo, parecía una fantasía. Pero le había tocado, le mostró que no era un sueño y el peso de la realidad volvió a posarse sobre sus hombros. Intentaba recomponerse de la impresión, su respiración comenzaba a calmarse y conforme unos cuantos rayos de sol comenzaban a salir todo parecía aclararse, sobre todo, podía verlo mejor. De cierta manera eran recuerdos que parecieron aparecer como un cohete encendiéndose, memorias que con el paso del tiempo se habían enterrado en la caja del olvido. La marca que se formaba en su mejilla cuando sonreía, aquel cabello castaño que más de una vez acarició, los brazos que hasta hace unos segundos la envolvían en un suave abrazo. Lo veía alejarse y por un momento entró en pánico, tal vez porque sentía que se evaporaría.

Contuvo las ganas de caminar tras él para tomar su mano porque había comenzado a hablar y no quería interrumpirle. Si, fue Larissa quien le había brindando la oportunidad de avanzar por la tangente, aquella salida sin explicaciones de lo sucedido, aunque esperaba que no la tomara. No iba a presionarlo pero deseaba con todo su ser averiguar qué había sucedido. Se congeló al escuchar lo que él le decía. ¿No iba a volver? ¿Cuándo volvería a irse? ¿Al día siguiente? ¿Dentro de un mes? ¿Esa misma noche? No podía vivir de aquella manera, con la amenaza de que esa podría ser la última vez que lo viera. Abrió la boca intentando decir algo pero la volvió a cerrar, sin éxito. No tenía idea de que decir, la posibilidad de que fuera tan solo aquella pequeña niña de su infancia seguía latente, era probable que él se riera en su cara si le pedía que se quedara…después de todo ya lo había hecho en el pasado.

Lo vio acercarse nuevamente y se quedó ahí quieta sin saber qué hacer. Sintió sus dedos rozando su pecho, tomando aquel relicario para observarlo con atención. Segundos después el sonido de algo estallando, se asustó y le hizo dar un paso hacia atrás, pegándose por completo a la pared. No tenía idea de que había sido porque estaba concentrada analizando la situación, repasando su teoría de que lo llevaron a algún hospital de primer nivel, era la opción más lógica. Aaron volvió a alejarse y ella no tardó mucho en seguirlo, caminando lentamente hasta llegar al borde de la azotea, justo a su lado. Tomó su mano y se puso frente a él, dándole la espalda al vacio. Una pequeña barda de aproximadamente un metro la separaba de una trágica caída pero al contrario de la mayoría, Lissa siempre adoró las alturas, así que no le importaba demasiado. Levantó la cabeza para poder mirarlo, ella siempre había sido baja a su lado. Respiró con fuerza para llenarse de valor antes de hablar, sus inseguridades seguían presentes pero prefería ignorarlas.


―No sabes cuánto me alegra que estés vivo, realmente no tienes idea. ―
Le regaló una pequeña sonrisa mientras sentía que sus ojos volvían a ponerse llorosos, más después de parpadear un par de veces logró contener las lágrimas. Demonios, odiaba ser tan sensible en ocasiones. ―Pero por favor…no te vayas, no ahora. ―susurró sin dejar de verlo. ―No desaparezcas…por favor. ―Susurraba porque temía que su voz se quebrara en cualquier momento pero aun así seguía pasando. Entrelazó sus dedos. Tenerlo ahí la volvía infinitamente feliz. Fue su mejor amigo y su antigua amor, probablemente aquel romance de verano habría prosperado de no haber sido por su enfermedad. Se puso de puntillas y le besó en la mejilla, justo donde estaba aquella marca que tanto le gustaba. ―Te extrañé demasiado.
avatar
Larissa E. Moreau
Humano
Humano

»Nombre : Larissa Elizabeth Moreau
»Edad : 19
»Celebridad : Clémence Poésy
»Mensajes : 33
»Fecha de inscripción : 10/10/2011

Volver arriba Ir abajo

Re: I thought I'd never see your face again. {Aaron}

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.